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gentrificación no es un nombre de señora
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  Introducción. El taller  
  Ciudades de acogida (por orden cronológico):  
 Bilbao (2010)     Gijón (2011)     São Paulo (2011)    Brasilia (2011)    Madrid (2011)    Valencia (2012)     Bogotá (2013)    Murcia (2014)    A Coruña (2015) 
                                                                                                                                            México DF (2015) 
 
Quito

El taller Gentrificación no es un nombre de señora visitó Quito en octubre de 2019, focalizando su área de acción en el Centro Histórico, 40 años después de ser declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad. Los espacios de intervención propuestos fueron los barrios de La Loma Grande y La Floresta. En estos barrios se desarrolló una práctica colectiva que juntó a participantes y vecinos.
Dentro de las actividades del taller también se llevó a cabo un Encuentro de colectivos de Quito en lucha, un espacio de debate donde, junto a los barrios de intervención propuestos, se pudo escuchar la voz de otros espacios de la ciudad en conflicto, como son San José del Condado, barrio La Colmena, barrio Solanda y la comuna Chilibulo Macopamba La Raya.

  El espacio de acogida del taller fue el local de Nina Shunku, asociación orientada a la integración comunitaria, situado estratégicamente en el cruce de los ejes de la Avenida 24 de Mayo y La Ronda, frontera sur del Centro Histórico y escenario de uno de los mayores procesos de higienización y expulsión de habitantes y comercio informal, considerado uno de los primeros procesos de gentrificación consolidados del Centro Histórico de Quito. Nina Shunku fue el punto de encuentro y sede de las primeras jornadas del taller, centradas en el contexto de La Loma Grande. Posteriormente el taller se traslada a la Universidad FLACSO, más próxima al barrio de La Floresta, donde se abordó el papel de las llamadas clases creativas en los procesos de gentrificación, y se inició el trabajo de registro colectivo en el barrio de La Floresta.


Quito
La Loma Grande

Pese a formar parte del centro histórico de Quito, y tras 40 años de des-responsabilidad de la UNESCO, La Loma Grande continua siendo un barrio vivo, rico en comercio y relaciones de proximidad, memoria y pertenencia. Como objetivo del taller se plantea visibilizar esa cultura de la resistencia como un patrimonio barrial a proteger.
Algunos indicios justifican la actitud preventiva frente a la gentrificación, como son la proximidad física e histórica de La Ronda y la 24 de Mayo, la frontera compartida con San Marcos, espacio urbano donde la cultura impulsa un proceso de sustitución social y la aparición de grandes emprendimientos turísticos de lujo en el mismo barrio de La Loma Grande.
En colaboración con el colectivo Mi Loma Grande se propuso un trabajo de reflexión colectiva, buscando llegar a los habitantes a través del uso del imaginario popular inherente al barrio: sus leyendas.

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La Loma Grande
La Loma Grande

La Floresta, al norte del centro histórico de Quito, barrio residencial privilegiado por sus condiciones paisajísticas, mantiene aún hoy una urbanización de ciudad-jardín y una diversidad de estratos sociales, si bien la intensa transformación en curso amenaza esta diversidad. Conocido por su fuerte asociatividad vecinal, en los últimos años este territorio ha devenido en destino de las clases creativas y de la economía naranja, convirtiéndose en un caso paradigmático de instrumentalización de la cultura para el favorecimiento de un proceso de gentrificación incipiente en la mayor parte del barrio, y más que evidente al noreste de la Avenida Madrid. Frente a la ofensiva inmobiliaria el barrio se organiza desde diferentes frentes.
En colaboración con el Comité Pro-Mejoras de La Floresta y los participantes al taller se propuso un ejercicio de registro orientado a denunciar las infracciones al Plan Especial de La Floresta, plan elaborado sobre los cimientos de las reivindicaciones barriales que exigían la permanencia de las características barriales y la regulación de las dinámicas urbanas favorables a la especulación inmobiliaria.
Esta actividad está publicada como colaboración colectiva en el Museo de los Desplazados.

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La Floresta
 
Encuentro de colectivos de Quito en lucha

Como parte de las dinámicas del taller fue programado un encuentro y debate en el que varios colectivos en lucha y representantes barriales de Quito fueron invitados a exponer sus estrategias de resistencia barrial.

Colectivo No a Quito Cables, de San José del Condado
Grace Carrera en representación de NO QUITO CABLES, colectivo en resistencia formado por moradores de San José del Condado, al norte de la ciudad, contra el proyecto de movilidad Quito Cables propuesto por el alcalde Mauricio Rodas, que pretende expropiar a numerosas familias, cuya principal razón de lucha es la falta de transparencia y comunicación del proyecto.
Comité Pro-Mejoras, de La Floresta
Rocío Bastidas en representación del Comité Pro-mejoras de La Floresta, organización que surge en el 2000 como consecuencia de la fuerte asociatividad vecinal que junta a antiguos vecinos del barrio y profesionales, en una lucha frente a la presión inmobiliaria que recogió las demandas del barrio y consiguió en 2011 la aprobación del Plan Especial de La Floresta.
Colectivo Machangarilla, de la Comuna Chilibulo Marcopamba la Raya
Freddy Simbaña en representación del Colectivo Machangarilla, cuya labor busca el reconocimiento de una situación de desigualdad histórica con los pueblos indígenas y mestizos metropolitanos. Presentó el proyecto Tejuela, que aboga por los usos interculturales del espacio público mediante la socialización de tecnologías ancestrales en el centro histórico de Quito.

 





Colectivo Mi Loma Grande, de La Loma Grande
Marco Rubio en representación del Colectivo Mi Loma Grande, conformado en 2011 con el único fin de empoderar al vecino con su esquina, de mostrar al barrio como un sector vivo, y promover su conservación y su esencia. El trabajo realizado por el colectivo busca prevenir la gentrificación y evitar que sus vecinos sean expulsados por futuros proyectos turísticos o por actividades de entretenimiento.
Colectivo Chakiñán, de La Colmena
Guadalupe Panchi en representación del colectivo Chakiñán, cuya formación es el resultado de un proceso de empoderamiento de vecinos y vecinas que habitan en la parroquia Libertad-Colmenta, y cuyo principal objetivo es eliminar los prejuicios que estigmatizan La Colmena como espacio inseguro, y a sus habitantes como gente de mal vivir.

El encuentro fue acogido por el espacio expositivo del proyecto Solanda: Ciudad Reflejo, de Fabiano Kueva, en el Parque Cumandá Urbano, por lo que contó también con la presencia de representantes del barrio Solanda, en el sur de Quito, que como tantos espacios de la ciudad, se verá afectado por el futuro proceso de desposesión provocado por el desarrollo de la primera línea del Metro de Quito.



Encuentro de colectivos de Quito en lucha
Otras actividades

Acompañando a esta programación, otras actividades paralelas completaron el calendario del taller. Una sesión de proyección de materiales audiovisuales que abordan el papel de la turistificación como impulsora de la gentrificación, y su contestación desde los movimientos sociales, abriendo el debate a los estudiantes de la carrera de Turismo, en la UTE. En la Universidad Andina, cuya sede se encuentra dentro del barrio de La Floresta, una charla-exposición de los materiales y metodologías generados a través el taller Gentrificación no es un nombre de señora desde 2010. Y en el Centro Cultural Metropolitano una muestra de Materiales audiovisuales para la resistencia, dentro del proyecto Radial X.

 
otras actividades
agradecimientos
 
NOTA ENERO 2019
En relación a la ola de ataques contra la población venezolana en Ecuador en enero de 2019, expresamos nuestro total rechazo a la xenofobia. La violencia machista no tiene nacionalidad. Defendemos la construcción estrategias de resistencia barriales frente a la gentrificación que partan de la inclusión de las poblaciones migrantes y marginalizadas y que aborden la identidad no como una nueva forma de exclusión, sino como una condición abierta, múltiple y en constante mudanza.